Del camino se libera un silencio de vacío.
Fluye en la ausencia
el barullo mudo de otras banquetas,
la finitud de otras noches,
llenas de lunas roídas
por la incertidumbre
Como si de las puertas
se desprendiera un hueco
que transparentara esperanzas
y hubiera alguien que susurrara
que en cada esquina
el ardor del desaire queda impreso.
En cada farol se petrifica el aire
lleno de siluetas sin rostro,
dudas ya sin tiempo,
como si una mueca de verdad
se desprendiera de lo absurdo.
Que rara sensación
la de hallar en las sombras
la propia luz perdida.
13 de noviembre de 2008
Ruta de Mudos
Charco de
Beatriz Pimentel
a la/s
3:22 p.m.
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4 comentarios:
Bien, hasta sentí soledad; de esa que cala hondo. http://www.silvestreilgatto.blogspot.com/
suena a una calle de morelia o tal vez de parís
"fluir en la ausencia" es una figura que me ha dejado cierta sensación de belleza, de enigma
hace mucho que no te leía y evidentemente ha valido la pena la ausencia
hallar la luz propia en la sombra... exactamente eso acabo de escribir en un poema en éste blog
No conozco París (maldita manía de escritorzuelo de "oh sí, me recuerda una sombría tarde en los campos elíseos...") pero hacía mucho que un texto tuyo no me sorprendía de manera tan favorable. Sólo revisa otra vez la segunda estrofa, trara-trara-trara.
Bueno, saludines desde la espera.
Querida Beatriz, desconocía esta faceta tuya...
Me alegra reencontrarte en diciembre...¿Te abriga Canadá?
Besos, Monique.
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